Óxidos, hidróxidos, ácidos y sales en la vida cotidiana

La sal que usamos para cocinar, la cal que se emplea en la construcción y el gas que da burbujas a las bebidas son ejemplos de sustancias que estudiamos en química. Muchas de ellas se clasifican en cuatro grupos: óxidos, hidróxidos, ácidos y sales. Conocer estas sustancias ayuda a entender cómo se preparan alimentos, se trata el agua y se fabrican materiales.

Los óxidos

Los óxidos se forman cuando el oxígeno se combina con otro elemento. Por ejemplo, el óxido de calcio (CaO), conocido como cal viva, se usa para fabricar cemento, tratar aguas y reducir la acidez de algunos suelos. Por ejemplo: El dióxido de carbono (CO₂) es un óxido que se utiliza para carbonatar bebidas gaseosas y en algunos extintores. Las plantas también lo toman del aire para fabricar su alimento mediante la fotosíntesis. Cuando aumenta su concentración en la atmósfera, contribuye al calentamiento del planeta.

Los hidróxidos

Los hidróxidos están formados, en general, por un catión —frecuentemente metálico— y uno o más iones hidróxido (OH⁻). Tienen carácter básico, por lo que pueden neutralizar ácidos y disminuir la acidez de una mezcla. El hidróxido de sodio (NaOH), conocido como soda cáustica, se usa para fabricar jabones y papel y es un ingrediente de algunos destapacañerías.  El hidróxido de calcio [Ca(OH)₂], llamado cal apagada, se usa para preparar morteros de construcción y ajustar la acidez del agua durante su tratamiento. Algunos hidróxidos, como la soda cáustica, son corrosivos y pueden causar quemaduras.

Los ácidos

Los ácidos aumentan la acidez de las disoluciones acuosas, es decir, disminuyen su pH. Algunos carecen de oxígeno en su fórmula, como el ácido clorhídrico (HCl). Este ácido se encuentra en el jugo gástrico y ayuda a digerir los alimentos. En la industria también se emplea para decapar o limpiar superficies metálicas. Otros ácidos contienen oxígeno. El ácido sulfúrico (H₂SO₄) se usa en las baterías de plomo-ácido de muchos vehículos y en la fabricación de fertilizantes. El ácido nítrico (HNO₃) también se utiliza para fabricar fertilizantes. En forma concentrada, estos ácidos son corrosivos. En la atmósfera también pueden formarse ácidos. Por ejemplo, el dióxido de azufre (SO₂) puede oxidarse y transformarse en ácido sulfúrico, que se incorpora a la lluvia. La lluvia ácida puede afectar lagos, suelos, plantas y construcciones.

Las sales

Las sales son compuestos iónicos formados por cationes y aniones en proporción tal que el conjunto es eléctricamente neutro. Algunas se obtienen cuando un ácido y un hidróxido reaccionan en las cantidades adecuadas; por ejemplo, el ácido clorhídrico y el hidróxido de sodio forman cloruro de sodio y agua. El cloruro de sodio (NaCl) es la sal común, que se usa para sazonar y conservar alimentos. En la agricultura, el nitrato de potasio (KNO₃) se usa como fertilizante porque aporta nitrógeno y potasio a las plantas. En el cuerpo, sales minerales como el fosfato de calcio dan dureza a los huesos y dientes. Los iones sodio (Na⁺) y potasio (K⁺) presentes en los líquidos corporales ayudan a transmitir señales nerviosas.

¿Cómo se relacionan estas sustancias?

La cal muestra cómo se conectan estos compuestos. Cuando la cal viva (CaO) entra en contacto con agua, se transforma en cal apagada [Ca(OH)₂]. Este hidróxido puede reaccionar con el dióxido de carbono del aire y formar carbonato de calcio (CaCO₃), una sal que contribuye al endurecimiento de los morteros de cal.


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